La Intimidad

En este mundo lleno de distracciones, de mensajes que hablan de calidad, competitividad, productividad, etc. pareciera que lo más importante es ocuparse de ser una máquina que se desempeña bien, más que comportarse como un ser humano.  Parte del ?ser humano? es lograr relaciones íntimas con  amigos, familia, pareja, etc. que permitan a las personas mostrarse tal cual son, con virtudes y defectos, sin temor de enfrentar juicios, sermones o consejos no pedidos.

Sin embargo, las exigencias de nuestros tiempos, el horror de saber que se es imperfecto en una época en la que los demás determinan quién está ?in? y quien ?out?, y el aislamiento que causa la idea de ?ser inadecuado?,  o de no obtener el resultado deseado, han avanzado de tal manera que actualmente la mayoría de los problemas que se dan en las relaciones interpersonales significativas, son causados por la falta de intimidad.

En términos coloquiales la intimidad podría definirse como el ?adhesivo? de una relación. Es decir, la razón por la que las personas permanecen juntas en una amistad, en el amor o en la familia, es una conexión emocional honesta que se da entre ellos. Por supuesto la intimidad que se da en una amistad es diferente a la que se da entre padres e hijos o entre parejas, pero para que la intimidad exista, son necesarios cinco ingredientes que menciona Ann W. Smith:

1.- Debe haber un yo a compartir.
Es preciso conocer con claridad quién es uno antes de poder compartirse con otra persona.
2.- Es preciso poder enfrentar la posibilidad de que la honestidad encuentre el rechazo. Las relaciones íntimas no carecen de conflictos. Las conexiones provienen de compartir lo bueno y lo malo sin ponerse a la defensiva.
3.- La intimidad no significa compartir opiniones o actividades, aunque podría ser parte de éstas.
Se trata de compartir los sentimientos: sobre la vida, sobre uno mismo, sobre la otra persona. Los sentimientos son cosas como la tristeza, el miedo, la ira, la culpa, la verguenza y la alegrìa.
4.- Los límites claros dan una sensación de seguridad.
Cuando alguien sabe dónde termina él y  dónde comienzan los demás, no hará que los demás sean responsables de sus propios sentimientos, no pedirá a nadie que se convierta en su único apoyo.  No es necesario saberlo todo sobre la otra persona, no se imponen exigencias excesivas, pero tampoco se tolera el abuso.
5.- La interdependencia sugiere el deseo de dar y recibir de la otra persona.

En el caso de las relaciones de pareja habría que incluir otros elementos como el pasar tiempo juntos lejos de los hijos y de los amigos; compartir los secretos como muestra de que se toman más riesgos con el compañero que con ninguna otra persona, tanto espacio como se requiera, es decir, respetar los intereses personales de la pareja, artículos privados, espacio físico que sea de la persona, etc., para que cuando se dé la reunion de ambos ésta sea significativa; contacto físico no sexual que sea espontáneo, no ritual, e incluya contacto visual, toques,  afecto, etc.; deseo de conocer a la otra persona y de ayudarle a crecer en la dirección que ella desee y por último, que en la relación existan espacios de diversión en los que se conozcan otros aspectos de la persona.

Es con la intimidad que se logra recordar que los seres humanos no somos máquinas, que somos seres que sentimos y que nos counicamos con otros seres, además de que ayuda a compartir lo que somos y lo que el otro es.

Referencia Bibliográfica:
SMITH, ANN W. ¿Cómo superar el perfeccionismo?, ed. Panorama, México,

via: mundogestaltJaume Guinot - Psicoleg col·legiat 17674
Psicologia Granollers
Psicologia infantil- Psicologia adultos - Terapia de pareja- Psicopedagogía - Logopedia - Coaching -Sexología - Psicologia Forense

Plaça Arts 10 -Granollers
Carrer Granollers 114 - Barcelona

Movil: 625659811       Atencio 24h 807505218
Web:http://www.psicologiagranollers.com
Blog:http://psicologiagranollers.blogspot.com
Twitter: psicogranollers

Deja de fumar YA!

Post más valorados en los ultimos 30 dias