Ayuda para dejar de consumir cocaína

de Blog sinconsumir

a girl is sniffing cocaine (imitation)
Como ya dijimos en la entrada anterior sobre un primer paso para dejar el alcohol, la finalidad de este post es únicamente la de informar y orientar sobre como dejar la cocaína, es una ayuda, consejos, un primer paso para saber qué hacer para dejar de consumir. Así que en ningún caso pretendemos que lo que podéis leer a continuación sea un tratamiento para dejar el consumo de cocaína, ni tampoco estamos realizando un diagnóstico de dependencia hacia dicha sustancia. Para ello, te aconsejamos que acudas a un centro especializado en adicciones (por ejemplo: un centro ambulatorio), allí sí podrán hacer un diagnóstico y elaborar un plan de tratamiento individualizado a las necesidades de cada persona. Antes de iniciar la lectura os recomendamos, como siempre, que leáis y reflexionéis, que abráis vuestra mente ya que, nuestra intención es que os concienciéis de aquellas señales, aquellos indicadores, aquellos pequeños síntomas que pueden dejar ver algún tipo de consumo de riesgo. Dicho esto, si estás leyendo esto quizás es porque tienes curiosidad por saber cómo es tu consumo o bien porque tienes dudas sobre el mismo, porque no tienes muy claro como es tu relación con la cocaína y quieres informarte sobre cómo o que se puede hacer para disminuir o dejar el consumo, o bien es porque alguien de tu entorno te lo ha aconsejado. Sea cual sea el motivo por el que estás aquí, te aconsejamos que, como un primer paso para ver cómo es tu consumo, respondas a estas preguntas que te pueden ayudar y así, hacer un pequeño balance sobre el mismo. Son las siguientes: ¿Con que frecuencia consumes cocaína? ¿Diariamente o en fin de semana? ¿Cuántos gramos puedes consumir en un día normal de consumo? ¿Consumes solo o acompañado? Te aconsejamos que reflexiones sobre ello, y que, en la medida de lo posible, no te respondas de la siguiente manera: lo normal, lo que consumen mis amigos, poco… Intenta responder de una manera precisa y objetiva. ¿Si consumes únicamente los fines de semana, o algún día en concreto, estás deseando que llegue ese día para consumir? Ten presente que una dependencia o abuso se puede crear teniendo únicamente un consumo de fin de semana, no siempre un adicto es aquél que consume diariamente. Antes de consumir cocaína ¿Consumes alcohol? ¿Si no consumieras alcohol consumirías cocaína? ¿Sueles consumir alcohol y cocaína de forma conjunta? Al consumir ambas sustancias al mismo tiempo, el hígado las combina y fabrica una tercera sustancia (cocaetileno) de mayor toxicidad que repercute físicamente en una mayor afectación hepática, mayor riesgo de arritmias y un riesgo muy elevado de muerte súbita. ¿Te suele pasar que consumes más cantidad de la que en un principio deseabas? En el consumo cocaína es muy común la pérdida de control, hay que tener presente la gran dependencia psicológica de esta droga, ya que estimula los centros clave de placer en el cerebro y causa euforia por lo tanto cuando sus efectos van desapareciendo, está empezando la fase de bajada donde predomina el estado depresivo y la necesidad compulsiva de consumir. A parte ten presente que también existe una tolerancia, y ésta se desarrolla rápidamente, por lo tanto necesitas dosis mayores y con mayor frecuencia para conseguir el mismo efecto. ¿Alguna vez te has sentido mal, con remordimientos o con culpa después de consumir? ¿Por qué? ¿Tienes cambios de humor? ¿Estás irritable? Ten presente que a largo plazo el consumo de cocaína tiene efectos psicológicos, como depresión, nerviosismo, ansiedad, irritabilidad, problemas emocionales y psiquiátricos. ¿Tienes o crees que puedes tener algún problema médico como consecuencia del consumo de cocaína? Los problemas médicos más frecuentes son problemas cardiovasculares, como arritmias, taquicardia, hipertensión, así como problemas respiratorios, como sinusitis, perforación del tabique nasal… ¿Has sufrido alucinaciones, comportamientos paranoides o manía persecutoria? ¿Mientras consumías, o estando sin consumir? Ten presente que la cocaína puede producir alucinaciones y comportamientos paranoides, es bastante común que mucha gente mientras está consumiendo, por ejemplo en su vehículo, esté constantemente pendiente de la policía, la mayoría de las veces no existe ningún vehículo policial, no obstante parece que le sigan. ¿Tienes deudas derivadas de tu consumo? El precio de la cocaína no es precisamente económico, y normalmente debido a su gran poder de adicción, es decir, el hecho de querer consumir más y más, hace que se pueda pedir dinero prestado para poder pagarla, o simplemente que el "camello te la fíe". Con todo ello se empiezan a acumular deudas de dinero, bien sea a amigos, familiares, al "camello", compañeros de consumo, etc. ¿Cumples con tus obligaciones personales y/o laborales? En el caso que las cumplas… ¿Le prestas toda la atención que requieren? ¿O estas pensando en cuando vas a finalizar para poder consumir? ¿Has dejado de realizar otras actividades que antes realizabas para dedicarte al consumo? Hay que tener muy presente que el consumo de cocaína, a la larga, hace que cada vez sea mayor el tiempo que se dedica a consumir. Obviamente este tiempo se resta de otras actividades y obligaciones como las familiares o el trabajo. Así pues, se van descuidando diferentes ámbitos de la vida de una persona porque se está más pendiente de la sustancia. ¿Prácticas sexo cuando consumes cocaína? ¿No encuentras el mismo grado de satisfacción en el sexo si no consumes? Antes de empezar a consumir cocaína, ¿solías jugar a las máquinas tragaperras, bingo, etc.? ¿Has sentido tentación de jugar a las máquinas tragaperras, bingo, etc., cuando has consumido? ¿Alguien de tu entorno cercano médico o profesional sanitario se ha mostrado preocupado por tu consumo o te ha sugerido que dejes de consumir? Muchas veces la familia, los amigos y los médicos, se pueden preocupar por tu consumo y no se le da mayor importancia porque quizás no interesa pararse a pensar porque están sugiriendo que se reduzca el consumo, que les preocupa la cantidad y frecuencia con la que uno consume, etc., y es importante hacer caso a estos consejos, pararse cinco minutos y reflexionar hasta que punto su preocupación es real. ¿Cómo hacer esto? Párate a pensar con qué cantidad y frecuencia consumes cocaína, ¿Cuál es la función de la cocaína en tu vida?, ¿Para aliviar tensiones?, ¿Tiene una función social?, ¿Costumbre?, ¿Necesidad? Y si no tienes muy clara la respuesta a estas preguntas nosotras te aconsejamos que te dirijas a tu médico de cabecera o a un centro especializado en el tema para pedir asesoramiento, es decir, poder exponer todo lo que has reflexionado y la confusión que puedas tener, o bien que no entiendes la preocupación que las otras personas puedan tener, etc., de este modo, estos profesionales podrán orientarte y asesorarte para poder aclarar tus ideas y poder ver con claridad si la preocupación es real o excesiva. Después de reflexionar sobre estas preguntas, el siguiente paso que te recomendamos es que hagas un cuadro motivacional, es decir, completa el siguiente cuadro sobre las ventajas de dejar de consumir cocaína y las ventajas de continuar consumiendo. Haz lo mismo con los inconvenientes de dejarlo y de continuar consumiendo.
Ventajas Seguir consumiendo / Dejar de consumir
Inconvenientes Seguir consumiendo / Dejar de consumir
Después de todo esto, puedes extraer ciertas conclusiones sobre tu consumo: frecuencia, cantidad, consecuencias, y tener una visión más objetiva y equilibrada del consumo. Si estás muy desorientado y por el momento no quieres ir a un centro, puedes enviarnos tus respuestas a estas preguntas y te podemos orientar. ¿Quieres continuar? Perfecto entonces, te felicitamos por tu elección. Si ves que hay más inconvenientes que ventajas en consumir, y crees que tu relación con la cocaína no es la adecuada, de nuevo te aconsejamos que acudas a un centro especializado. Ahora bien, si crees que no es el momento, quizás te pueda ayudar las siguientes reflexiones/pautas para mantenerte sin consumir, pero… ATENCIÓN ten presente que existe un síndrome de abstinencia de la cocaína, por lo que si tu consumo es muy elevado, te desaconsejamos que utilices las siguientes pautas y que no intentes dejar el consumo por tu cuenta. Acude a un centro, sino sabes dónde ir ni que hacer, nosotras te podemos orientar. El síndrome de abstinencia es el conjunto de reacciones tanto físicas como psicológicas que ocurren cuando se deja de consumir, en este caso cocaína, y es una situación de considerable gravedad que conduce, en ocasiones, a la necesidad compulsiva de consumir más cocaína. Por ello es necesario que acudas a un centro especializado donde puedan orientarte, asesorarte y darte unas pautas individualizadas. Este síndrome se desarrolla en tres fases que empiezan en el mismo momento en que se interrumpe el periodo de atracón, bien sea por agotamiento del consumidor o cuando la sustancia ya no está disponible. A grandes rasgos se pueden observar síntomas como apatía, depresión severa, insomnio, ideación suicida, aumento del apetito y el sueño, sueños vividos, etc. Durante la primera fase temprana de abstinencia, que dura entre 9 horas y 5 días, hay una rápida aparición de los síntomas de abstinencia dando comienzo a la fase de bajada o también denominada "crash". En esta fase predomina la depresión y el deseo de consumo, estos síntomas tratan de ser eliminados consumiendo más cocaína, pero lo único que se consigue es incrementar la disforia, provocar ansiedad y sufrir trastornos paranoides. En cambio, durante una segunda etapa de esta primera fase, el deseo de consumo desciende hasta ser prácticamente inexistente, predominando el abatimiento general. La recuperación en esta fase va a depender de la dieta y el descanso. La segunda fase de abstinencia, que dura entre 1 y 10 semanas, consta de un síndrome fluctuante con síntomas opuestos a los que provocaba el consumo de cocaína. Se va normalizando el estado de ánimo y el ritmo del sueño, baja la ansiedad y hay un bajo deseo de consumo. Pero pasados unos días reaparece un gran deseo de consumo, sin necesidad de estímulos externos que condicionen. Además, aparece disforia, anhedonia (incapacidad para experimentar placer en cualquier actividad), falta de energía, incremento de la ansiedad e irritabilidad. En la tercera fase, de duración indefinida, se recupera un estado de ánimo normal y el deseo de consumo es muy fluctuante, desencadenado por estímulos condicionados particulares para cada persona, y por el recuerdo de los efectos agradables de la cocaína, por lo tanto sigue existiendo riesgo de recaída. En el caso que tu consumo no sea tan elevado nosotras te aconsejamos que leas los siguientes anunciados, que los apliques o no, es simplemente tu decisión. Pero atención, como ya hemos citado en varias ocasiones en el blog, dejar de consumir no es tan solo reprimirse, es decir, tienes que modificar/cambiar diferentes aspectos de tu vida, sino la probabilidad de volver a consumir es muy alta. Las siguientes pautas son simplemente una orientación y en ningún caso remplazan un tratamiento ni las pautas establecidas por tu profesional de referencia. Cuando tienes ganas de consumir, seguramente llames al "camello" y tengas su número grabado en el móvil ¿Qué pasaría si no lo tuvieses? Sabemos que tendrás diferentes contactos, pero a lo mejor reflexionas en ese momento y no consumes. Te aconsejamos que elimines todos tus contactos, y en el caso que tengas deudas que las puedas solventar lo antes posible. ¿Pasas frecuentemente por la calle donde vive tu camello? Intenta evitar la calle, aunque tengas que dar más vuelta. El simple hecho de pasar por ese sitio hace que se active tu deseo de consumo debido a la asociación. ¿Qué pasa cuando consumes alcohol? Pues seguramente consumas cocaína. Esto se explica por la asociación entre ambas sustancias, el alcohol te lleva a la cocaína, intensifica el deseo. Piensa que aunque los efectos del alcohol se escondan, tus reflejos y tu atención están disminuidos. ¿Estás triste? ¿Tienes que celebrar algo importante? Estas dos situaciones podrían desencadenar en un consumo, debido a que se activarían tus creencias acerca del consumo. También están las creencias nucleares, es decir las creencias de cómo somos nosotros, nuestros valores, éstas representan el telón de fondo de las creencias adictivas. Luego se activarían los pensamientos automáticos (mensajes que aparecen en la mente), lo que conlleva ganas de consumir y hace que tengas creencias que faciliten el consumo, es decir, excusas que sirven para justificarte, a ti mismo, el consumo. Vamos a poner un ejemplo: Soy una persona demasiado tímida (Creencia nuclear)>> Estoy Triste (Sentimiento) >> La cocaína me hace más sociable, más alegre (Creencia) >> Venga va (Pensamiento automático) >> Impulso de consumir >> Por una "raya" no pasa nada (Creencia facilitadora) >> Empiezo a ver el dinero del cual dispongo >> Consumo. En este sentido es muy importante reestructurar tus creencias con la ayuda de un profesional, si se requiere. ¿Tienes algún instrumento de consumo? ¿Un "rulo" o alguna base? ¿Qué sucede cuando lo ves? Exacto, te recuerda al consumo. Si no quieres consumir estaría bien que te deshicieras de ellos. Esto se debe a la asociación de estos instrumentos. Una persona que no consuma, si ve por ejemplo una tapa de CD, verá únicamente eso, un CD y lo asociará con música, no lo asociará con el consumo, no obstante a ti te pasaría lo siguiente: CD (Estímulo asociado) >> Cuando consumo soy feliz (Creencia) >> Me apetece, sí (Pensamiento automático) >> Impulso de consumir >> Es que es viernes… (Creencia facilitadora) >> Voy buscando a quien le puedo comprar >> Consumo. También podría activar tus creencias de consumo el hecho de tener un billete en la mano, ya que sin darte cuenta puedes hacer un "rulo", e incluso si por ejemplo estás en un bar tomándote un café y se te cae un poco de azúcar en la mesa, es probable que pienses o incluso hagas unas "rayas" utilizando el sobre del azúcar o las tarjetas. ¿Tienes 30€, 60€? Intenta no llevar dinero encima y deja la tarjeta de crédito/débito en casa, así evitarás tentaciones. Si puede ser que alguien lleve tus cuentas. ¿Consumes con un grupo de amigos? ¿Qué pasarías sino estuvieras con ellos? ¿Consumirías igual? ¿Si te invitasen sabrías decir que no? Por el momento intenta evitar las situaciones donde consumes o consumías, como pueden ser cenas, fiestas, es decir, todos los lugares y situaciones donde tienes el consumo asociado. En el caso que decidas ir te aconsejamos que digas claramente que no de una forma asertiva. La asertividad es el estilo de comunicación en el cual manifiestas tus convicciones y defiendes tus derechos sin herir ni someter la voluntad de otras personas. A parte, también puedes hacerte unas etiquetas en las cuales pongas el motivo por el cual no quieres seguir consumiendo, ponlas en un sitio estratégico, y cuando te venga el pensamiento léelas. ¿Consumes solo? ¿Cuándo, dónde? Sería conveniente que en estas situaciones estuvieras acompañado con una persona no consumidora, por el momento. Sabemos que esto puede ser difícil, dado que muchas personas consumís en el coche, en el lavabo…, pero por ejemplo, si consumís en el coche, lo que puedes hacer es eliminar todo aquello que tengáis más asociado al consumo, no poner la música en el coche con la que consumías… ¿No sabes qué hacer? ¿Estás aburrido? Intenta ocupar tu tiempo, piensa que antes tu tiempo lo ocupaba la cocaína y ahora ésta ha dejado un "vacío", por lo que te aconsejamos que realices actividades alternativas. Es muy importante que planifiques las actividades que vas a realizar durante el día, de forma que no pueda darse lugar a estas situaciones. Establecer una rutina diaria puede ser muy provechoso y también puedes hacer una lista de actividades gratificantes que no tengan que ver con el consumo para poder realizar en momentos que no sepas que hacer. Por ejemplo, dentro de esta lista pueden surgir actividades alternativas como ir al cine, al gimnasio, leer un libro, apuntarse a talleres y cursos que sean de tu interés (cocina, internet, idiomas, etc.), entre otras muchas actividades. Así pues, nosotras te aconsejamos que, en un principio, establezcas una rutina diaria, donde ocupes todo tu tiempo, desde que te levantas, desayunas, te aseas, etc., hasta que te vas a dormir. Obviamente la rutina será personalizada y según los gustos de cada uno pero siempre teniendo presente que las actividades no deben ser compatibles con el consumo de cocaína. ¿Tienes ganas de consumir? ¿No paras de pensar en ello? ¡Para un momento! Sal a pasear, ves a hacer ejercicio, queda con un amigo o familiar que no consuma, etc., haz algo para romper con estos pensamientos ya que, si te recreas en estos pensamientos y en el consumo en sí, las ganas de consumir aumentan. Por eso te aconsejamos que te distraigas, es decir, que apartes tu foco de atención del consumo a otra cosa. Por ejemplo si sales a pasear presta atención a todos los detalles del entorno, hacer un puzzle centrándose en las piezas, en como encajarlas, etc., leer un libro y sumergirte en él, etc. Obviamente la distracción, la actividad que decidas realizar no puede estar relacionada con el consumo, es decir, para distraerte no es lo más aconsejable ir a sitios donde normalmente consumías. Todo esto hace que la ansiedad y malestar generado por los pensamientos de consumo sean sustituidos por otros, que la mente no se quede recreándose en dichos pensamientos. Vamos a poner un ejemplo: Tengo muchas ganas de consumir (Pensamiento de consumo) >> Solo un poco, una "raya", me apetece mucho (Pensamiento de consumo) >> Es que, … no se qué hacer para no consumir, tengo muchas ganas >> ¿Qué puedo hacer (Parando el pensamiento de consumo) >> Voy a salir a que me dé el aire, a despejarme (Distracción para centrar tu atención en algo que no es el consumo) >> Estoy en la calle, hace frío, hay mucha gente paseando por aquí, los árboles, mira un perro pequeñito, etc. (céntrate en todos los aspectos, por irrelevantes que te parezcan del entorno) >> Desaparición del pensamiento de consumir y disfrute de la actividad que se está realizando. ¿Te sientes agitado? ¿Nervioso? Piensa que existe un síndrome de abstinencia, fundamentalmente psicológico, que empieza en el mismo momento en que se interrumpe el consumo y que produce nerviosismo y agitación debida, en parte, al intenso deseo de consumo. Por eso, te aconsejamos que cuando estés nervioso, agitado y con ansiedad utilices esta técnica de respiración. El objetivo es que dirijas el aire a la parte inferior de los pulmones. Siéntate en una silla con la espalda recta, tocando los pies en el suelo, o estírate completamente recto, por último pon tu mano en el vientre. Posteriormente toma el aire profunda y lentamente por la nariz hacia la parte inferior de los pulmones (notarás como se mueve la mano colocada en el vientre). Retén el aire y seguidamente expúlsalo pausadamente relajando tu vientre (como si se desinflara un globo). Puedes repetirlo las veces que sean convenientes. ¿Te encuentras con una situación problemática (por ejemplo: pelea con un amigo o familiar) y no sabes cómo afrontarla, como solucionarla, te sientes bloqueado y quieres tomarte una "raya"? Te aconsejamos que no lo hagas, este tipo de situaciones forman parte de la vida diaria con lo cual hay que poder solventarlas para que no te generen mayor malestar y quizás mayor deseo de consumir cocaína. Lo que puedes hacer, y te recomendamos nosotras, es que trates de identificar el problema, las causas, las consecuencias, que generes diferentes alternativas de solución de la misma y que las pongas en práctica, que tomes una decisión. Obviamente te puedes equivocar, todos nos equivocamos, pero quizás, es más efectivo tratar de solucionarlo que no hacer nada, que retroalimentar la sensación de malestar, de ansiedad que te puede producir la situación. Por ejemplo, discutes con un amigo, pregúntate: ¿Por qué nos hemos discutido? ¿Cuál es el origen de este problema? ¿Qué puedo hacer para solucionarlo? ¿Tienes alguna persona con la que puedas hablar de tu situación? Te recomendamos, que en la medida de lo posible, le expliques a alguien de tu entorno cercano, no consumidor, tu situación. No intentes llevar toda esta carga tu solo.
Esperamos que este escrito te haya servido de ayuda. Desde aquí, te aconsejamos, que si crees que tu relación con la cocaína no es la adecuada, acudas a un centro. También tienes la opción de ponerte en contacto con nosotros, para poder orientarte y asesórate, entendemos la dificultad que puede acarrear estar en esta situación y la confusión que puedes tener. Ten presente que la información es completamente confidencial.
Zaida Egea Ramírez, Psicóloga experta en Drogodependencias

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